A todas vosotras que os sentís una madre más, os invito a
formar parte de este blog, donde hablar de nuestras historias, de que nos preocupa, que nos ha hecho reír o porque no…,
donde poder dejar caer alguna lagrimilla… , eres tu... sencillamente una madre más?.

Un cuento para la resiliencia



Leí este cuento en un blog hace unos meses, hoy por casualidad ha vuelto a llegar a mis manos, y he decidido publicarlo en mi blog. En mi defensa puedo decir que soy una de esas personas que SI CREE en las corazonadas, que estoy convencida que las cosas nunca ocurren por casualidad y que me gusta escuchar (aunque no siempre le haga caso…) una vocecita en mi interior cuando tomo alguna que otra decisión. El texto que tenéis a continuación me hizo sentirme fuerte, y hoy me ha hecho sonreír, por eso quiero compartirlo con vosotr@s y a la vez que hagáis vosotr@s lo mismo. Suerte en la vida, amig@s!



Una hija se quejaba a su padre acerca de  como las cosas le resultaban  difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y pensaba tirar la toalla. Estaba cansada de luchar,  cuando solucionaba un problema, aparecía otro y parecía no tener fin.
Su padre, un chef de cocina, la llevó a su trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Al poco tiempo, el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejo hervir sin decir palabra. La hija espero preguntándose qué estaría haciendo su Padre. 
A los veinte minutos el padre apagó el fuego; sacó las zanahorias y las colocó en un recipiente. Sacó los huevos y los colocó en un plato. Coló el café y lo puso en una taza. Mirando a su hija le dijo: 
- "Querida; ¿Que ves?"
-  "Zanahorias, huevos y café; fue su respuesta. Pero, "¿Que significa esto, Padre?"

 La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias. Ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera. Al sacarle la cáscara, observó que el huevo estaba duro. 
Luego le pidió que probara el café?. Ella sonrió mientras disfrutaba de su rico aroma. 

Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. 
La zanahoria llegó al agua fuerte, dura. Pero después de pasar por el agua hirviendo se había vuelto débil, fácil de deshacer. 
El huevo había llegado al agua frágil. Su cascara fina protegía su interior líquido. Pero después de estar en agua hirviendo, su interior se había endurecido. 
Los granos de café? sin embargo eran los únicos. Después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua. 

"¿Cual eres tú?",   preguntó a su hija. "Eres una zanahoria, un huevo o un grano de café?" - "Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? 
- "Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable y un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, un divorcio o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves igual, pero "Eres amargado y áspero, con un espíritu y un corazón endurecido? "
- O eres como un grano de café? ¿El café? cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de ebullición el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano de café, cuando las cosas se ponen peor tu reaccionas mejor y haces que las cosas a tu alrededor mejoren.



PUBLICADO en psiicconsultores.blogspot.com


 Definición encontrada en Wikipedia: En psicología, el término resiliencia se refiere a la capacidad de los sujetos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y traumas. Cuando un sujeto o grupo (animal o humano) es capaz de hacerlo, se dice que tiene una resiliencia adecuada, y puede sobreponerse a contratiempos o incluso resultar fortalecido por los mismos. Actualmente la resiliencia es considerada como una forma de psicología positiva no encuadrándose dentro de la psicología tradicional.

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