A todas vosotras que os sentís una madre más, os invito a
formar parte de este blog, donde hablar de nuestras historias, de que nos preocupa, que nos ha hecho reír o porque no…,
donde poder dejar caer alguna lagrimilla… , eres tu... sencillamente una madre más?.

UN CATORCE DE DICIEMBRE...


Como ya os dije ayer…,

el propósito de este blog no es más que poder compartir algunos momentillos o momentazos,
buenos y otros no tan buenos con vosotr@s, por ser mamas,
por ser papas, o sencillamente por querer estar ahí.

Tengo HOY el deseo de compartir algo con vosotr@s.

Estamos a 14 de diciembre y HOY es el séptimo cumpleaños de mi hijo pequeño (tengo dos, el otro tiene 8 añitos. Ya se! Ya se! Pero ya todo paso, y yo ahora vuelvo a tener tiempo para mi, y por ejemplo también para ayudar a crecer a este blog).

       Bien, os comentaba que hoy es el cumple de mi osito, y le llamo así puesto que desde un principio siempre ha sido muy amoroso, si, pero también muy interesado. Para que os hagáis una idea, es el comodón, el que prefiere hacerse un poco el bobo y que pongan la mesa los demás, o si le riñes te hace cara de sufrimiento y apenado (te engaña… el tiempo me hace aprender!), pero se pone a llorar, y es cierto, que aún hay momentos en que caigo en sus redes. Le apunté hace unos años a futbol con su hermano, y a los quince días, y con cuatro añitos me dijo que se cansaba de correr detrás del balón y no quería jugar a futbol. Lo apunté a la piscina, y allí se quedo hasta este año que empieza a entrenar en bicicleta, y se coloca su casco y sus guantes y una cara de felicidad que no tengo palabras para describirla.


Fue cómodo hasta para nacer, aunque todo hay que decirlo, se porto genial durante los 9 meses que lo lleve a todos los sitios, ahora de vez en cuando ya me los dejo para ir a las clases, a alguna visita al mercado, o una u otra escapadilla. Ah! y también estuvo muy a la altura cuando la antipática de la  oxitocina … le propuso más en serio esto de nacer.

Cuando tuve los primeros dolores … si! Si! Por lo que dicen nuestras madres, nada comparado con lo que te espera en la vida, padeciendo por ellos, así que las contracciones, empiezo a creer, son el indicio de saber que te espera. Bueno… eso ya vendrá.

Os comentaba que en el momento que decidió nacer… eran las 8 de la tarde, y un detalle a tener en cuenta, quince días antes de lo previsto. Yo, que por aquel entonces aún trabajaba en una oficina, no tenía nada preparado para mi marcha de baja maternal, así que cuando ocurrieron las primeras señales, mientras estaba haciendo la cena (berenjenas rebozadas, lo recuerdo bien!, por cierto si queréis la receta no dudéis en visitar mi blog de cocina cadamartesentucocina.blogspot.com). Como os iba diciendo… mientras preparaba la berenjena me di cuenta que había roto aguas, ¿os he dicho ya que eran las 8 de la tarde?, bien, di de cenar a los dos nenes (digo ya dos, puesto que mi marido tiene un nene de su primera esposa). Pues los deje preparados, llamamos a mi cuñada y nos marchamos al hospital. Hasta ahí, todo bien.

Mmmm…. Como deciros que mi hijo pequeño, mi maravilloso osito, el de la foto si! Si!, decidió que no era el momento aún de nacer, y a pesar que me harté de caminar toda la noche, mi queridísimo hijo como que no tenía nada claro que había llegado el momento. Con mi hijo mayor, llegadas las primeras contracciones le dije cariño… cuando quieras nacer tira adelante que yo te ayudaré en lo que pueda, ya se que la frase hace sonreír, pero así se lo dije, y así fue!, tuve una primera contracción a las 4 de la tarde, y a las 5 ya lo tenía en mi pecho, con alguna lagrimita que otra, similar a las que ahora con un sorbo de café dejo que caiga al recordar aquella tarde.

Bueno… pues mi hijo pequeño, el cumpleañero de hoy, por mucho que le dije… como que no quiso hacer demasiado su trabajo, hasta que al mediodía del día siguiente, ya un catorce de diciembre, como que la oxitocina hacía su trabajo por el, y todo hay que decir que ya puestos, cumplió y no lo hizo ni largo ni complicado, así sin otro remedio se puso a empujar y prontito le tuve entre mis brazos.

Siempre ha tenido una sonrisa muy bonita, y estoy convencida (como no!) que será un gran hombre el día de mañana, aunque seguro que seguirá siendo … cabezota, tozudo, algo puñetero y de hecho bastante travieso y astuto. Y con esa carita …. Solo nos queda hacer una cosilla … quererle, y como le digo en muchas ocasiones… te quiero mucho, unas veces mucho y otras más que mucho.

Por cierto, esto me empieza a gustar, y he de deciros que es un placer estar aquí, y poder compartir estos momentos con vosotr@s.


1 comentario:

gracias por tus palabras...